jueves, 29 de julio de 2010

Cicatrices..


Se puede lograr lo que sea, si se desea realmente, con todas las fuerzas del alma. Esa es la fuerza real, no la que como muchos creen, se adquiere cargando pesas. La historia a continuación habla de esta fuerza interna que todos tenemos. Disfrútenla.
CICATRICES

En un día caluroso de verano en el sur de Florida, un niño decidió ir a nadar en la laguna detras de su casa.

Salió corriendo por la puerta trasera, se tiró en el agua y nadaba feliz. Su mamá desde la casa lo miraba por la ventana y vió con horror lo que sucedía.

Enseguida corrió hacia su hijo gritándole lo más fuerte que podía. Oyéndole el niño se alarmó y miró nadando hacia su mamá. Pero fué demasiado tarde. Desde el muelle la mamá agarró al niño por sus brazos. Justo cuando el caimán le agarraba sus piernitas. La mujer halaba determinada, con toda la fuerza de su corazón.

El cocodrilo era más fuerte, pero la mamá era mucho más apasionada y su amor no la abandonaba. Un señor que escuchó los gritos se apresuró hacia el lugar con una pistola y mató al cocodrilo.

El niño sobrevivió y aunque sus piernas sufrieron bastante, aún pudo llegar a caminar.

Cuando salió del trauma, un periodista le preguntó al niño si le queria enseñar las cicatrices de sus piernas. El niño levantó la colcha y se las mostró.

Pero entonces con gran orgullo se remangó las mangas y dijo:

"Pero las que usted debe ver son estas".

Eran las marcas de las uñas de su mamá que habían presionado con fuerza.

"Las tengo porque mamá no me soltó y me salvó la vida".

MORALEJA: Nosotros también tenemos cicatrices de un pasado doloroso. Algunas son causadas por nuestros pecados, pero algunas son la huella de Dios que nos ha sostenido con fuerza para que no caigamos en las garras del mal.

Dios te Bendiga... y recuerda
Que si te ha dolido alguna vez el alma,
es porque Dios...Te ha agarrado demasiado fuerte para que no caigas.

miércoles, 28 de julio de 2010

Los muchachos ciegos


Hay textos, libros, anécdotas, historias, que realmente seria un pecado no compartir. Mis libros favoritos: Corazón, de Edmundo de Amicis y El Principito, de Antoine de Saint Exupery. Son geniales, en todo el sentido de la palabra genialidad. Refiriéndome al primero, en el se encuentran historias escritas desde el alma, pero hay una que llega muy hondo, y es la de "Los muchachos ciegos". Es una historia bastante larga, pero les dejo con la parte final, que, personalmente, es la que más me impacta. . .

(...)" A veces, se encuentra a unos cuantos muchachos sentados frente a una ventana, abierta de par en par, gozando de la frescura del aire, inmóviles, como si miraran la inmensa llanura verde y las hermosas montañas azules, que vosotros contempláis..; pero al pensar que no verán jamás nada de toda aquella belleza, se os oprime el alma como si en aquel momento se hubieran quedado ciegos. Y todavía los ciegos de nacimiento, que jamás han visto el mundo, no echan de menos nada, porque no tienen imagen alguna de las cosas, y dan menos compasión. Pero hay muchachos que han quedado ciegos hace poco tiempo, que lo recuerdan aún todo, que se dan perfecta cuenta de todo lo que han perdido, y éstos sienten más a lo vivo el dolor de ver como su mente se oscurece un poco más cada día y se borran de ella las imágenes más queridas, cómo van muriendo en su memoria los seres más adorados. Uno de estos muchachos me decía con una tristeza indecible "Desearía recobrar la vista siquiera por un momento, para volver a ver la cara de mi madre, que no puedo ya recordar". Y cuando las madres van a verlos, les ponen las manos en la cara, las tocan toda, desde la frente a la barbilla y las orejas, para poder sentir cómo es, y les parece imposible no poder verla, y las llaman muchas veces por el nombre, como para suplicarles que se dejen ver por una vez siquiera. ¡ Cuántos salen de allí llorando, incluso hombre recios! Y cuando se sale nos parece que la nuestra es una excepción, un privilegio inmerecido el ver la gente, las casas, el cielo. Estoy seguro que no habría ninguno de vosotros que, al salir de allí no estuviera dispuesto a privarse de un poco de vista, para dar siquiera un poco de resplandor a aquellos pobres muchachos, para los cuales el sol carece de luz, y la madre, de rostro. "

martes, 27 de julio de 2010

"Momentos"


Hola...
Cada día es mas obvio para mi que la vida está hecha de momentos. Hace 10 minutos estaba feliz, radiante. Ahora tengo la mirada triste y el corazón lastimado. Por eso este espacio se lo dedico al momento.

Momentos, son los pasajeros en el tren del tiempo que van trazando recuerdos sobre la marcha. Los momentos caducan antes de que puedas terminar de decir esas 8 letras. Momentos de alegría para unos, pueden ser lo más tristes para otros. Los momentos de verdad para algunos, son los de desesperanza y desengaño para otros. Los momentos, compartido o no, son propios. Tocarás a alguien, le hablarás, respirarás su aroma, pero jamás tendrás su momento. La fe es la receta mágica que le da esperanza a cada quien. Tenemos fe, en que habrá un nuevo comienzo, una nueva oportunidad, un perdón, una señal, tenemos fe en que el momento que esperamos, llegará. Una lección que nos da la vida es que puede tardar años, construir confianza, y solo un momento, destruirla. Los momentos, encierran tanto... o tan poco. A ellos estamos atados, a las venturas y desventuras que pueden traer. Los momentos como el hombre mismo, tienen amigos, enemigos, guerras y treguas. Si logras en un día tener varios acontecimientos felices, seras dichoso de haber reunido varios momentos aliados. Cuando al final de ese día, llegue un desenlace triste o inesperado, será porque solo habías ganado una batalla, en medio de esa guerra sin fin, en búsqueda de la felicidad total, que solo acabara cuando termine con ella, el ultimo momento...

G.R.Garcia

La Vida según Quino

Algún tiempo atrás leí este escrito y me pareció tan espectacular!Quiero compartirlo con ustedes, y quizás despertarles la curiosidad de como podría ser la vida, de qué otras formas podríamos llegar al mundo. Que tal si nosotros también saliéramos de un huevo, o nos trajera la cigüeña, solo piensen, e invéntense en una lluvia de ideas, formas de nacer.

"La Vida según Quino"

Pienso que la forma en la que la vida fluye está mal... Debería ser al revés!!!
Uno debería morir primero, para quitarse ya ese problema.
Luego, vivir en un asilo de ancianos hasta que te larguen cuando ya no seas tan viejo.
Entonces empiezas a trabajar y se trabaja durante treinta o cuarenta años hasta que se sea lo suficientemente joven para disfrutar de tu jubilación. Fiestas, parrandeadas, alcohol, salír con hombres o mujeres (se-gún el caso),
que sé yo...., hasta que estás listo para entrar en la secundaria.
Después pasas a la primaria, eres un niño que se pasa la vida jugando sin responsabilidades de ningún tipo.
Luego llegas a ser un bebé y vas de nuevo al vientre materno, y te pasas los últimos nueve meses de tu vida flotando en líquido amniótico hasta que......
....Tu vida se apaga en un tremendo orgasmo...
¡¡¡ESO SI ES VIDA!!

Relato..Real


Navegando en la red, encontré esta maravillosa historia. Tras ella reflexiono y los invito, a que ustedes, también lo hagan.

"Un hombre se sentó en una estación del metro en Washington y comenzó a tocar el violín, en una fría mañana de enero. Durante los siguientes 45 minutos, interpretó seis obras de Bach. En ese tiempo, se calcula que pasaron por la estación algo más de mil personas, casi todas camino a sus trabajos.

Transcurrieron tres minutos hasta que alguien se detuvo ante el músico. Un hombre de mediana edad alteró por un segundo su paso y advirtió que había una persona tocando. Un minuto más tarde, el violinista recibió su primera donación: una mujer arrojó un dólar en la lata y continuó su marcha.

Tras algunos minutos alguien se apoyó contra la pared a escuchar, pero enseguida miró su reloj y retomó su camino. Quien más atención prestó fue un niño de tres años. Su madre le tiraba del brazo, apurada, pero el niño se plantó ante el músico. Cuando la mamá logró arrancarlo del lugar, el pequeño continuó volteando su cabeza para mirar al artista. Esto se repitió con otros niños. Todos los padres, sin excepción, los forzaron a seguir la marcha.

En los tres cuartos de hora que el músico tocó, solo siete personas se detuvieron y otras veinte dieron dinero, sin interrumpir su camino. El violinista recaudó 32 dólares. Cuando terminó de tocar y se hizo silencio, nadie pareció advertirlo. No hubo aplausos, ni reconocimientos.

Nadie lo sabía, pero ese violinista era Joshua Bell, uno de los mejores músicos del mundo, tocando obras de las más complejas que se escribieron alguna vez, en un violín tasado en 3,5 millones de dólares. Dos días antes de su actuación en el metro, Bell colmó un teatro en Boston, con localidades que promediaban los cien dólares.

La historia es real. La actuación de Bell de incógnito en el metro fue como parte de un experimento social sobre la percepción, el gusto y las prioridades de las personas. La consigna era: en un ambiente banal y a una hora inconveniente, ¿percibimos la belleza? ¿Nos detenemos a apreciarla?...

Si no tenemos un instante para detenernos a escuchar a uno de los mejores músicos interpretar impecables piezas, ¿cuántas otras cosas nos estaremos perdiendo?.."


Reflexión:

Pasamos por la vida, como si estuviésemos pasando por la muerte. Siempre preocupados, apurados, rechazando por inercia absurda los detalles que le otorgan su nombre. Piensen un minuto. Que es la vida? Para muchos, la vida es tan banal como las cosas mas exánimes: carros, viajes, riqueza, joyas.? Tiene acaso algo de esto vida propia? NO! Vida, son los campos, las flores, las mascotas(desde las mas calladas hasta las mas parlanchinas), los caracoles, el mar, los amigos, la pareja, la familia. Vida, es casi siempre, el pequeño detalle, que dejamos pasar y no advertimos, por preocuparnos mas por la prisa. Lastima! Es realmente hermosa, y es solo una....


jueves, 22 de julio de 2010

Los Brazaletes


La tarde va gris, la música evoca a la melancolía y un lejano recuerdo de una historia acecha mi mente. Yo iba hace 7 años, camino a hacer el examen que me conduciría al lugar que mas anhelaba en el mundo. Sí, era mi examen de Español Literatura para el Ingreso al Instituto Preuniversitario Vocacional de Ciencias Exactas Vladimir Ilich Lenin. Iba acompañada entonces de quien tradicionalmente nunca se aparta de mi, y siempre me está apoyando: Mi madre. Ella iba tan o más nerviosa que yo, porque queríamos por igual que yo lograra esa meta. Pero si algo amaba yo era el Español, no en vano había dedicado mi infancia y adolescencia a entregarle al mundo mis escritos. Aunque había algo en mi contra, no me expliqué nunca por qué me costaba tanto trabajo "interpretar" los escritos de otros. Quizás porque siempre he sido rebelde y me ha gustado ir en contra del mundo, ir al revés. En aquellos tiempos, no sé ahora. Lo que había querido decir el autor, era simplemente lo que un grupo de "expertos" interpretaba y que pretendían que el resto lo hiciera igual que ellos. .. Resumiendo, en aquel examen leí esta historia de Rabindranath Tagore, que me resultó muy interesante, ya que creo que solo el 1% de la población mundial, haría lo mismo que Govida. Aquí se las dejo.

"Los Brazaletes"

Cristalino y ágil corre el Jumna en la hondonada. En lo alto, las ceñudas barrancas. Y, todo en torno, el oscuro verdor de los montes, agrupándose, separados sólo por el tajo de los torrentes.

El venerable maestro Govida, sentado en una roca, leía las sagradas escrituras cuando hasta él llegó, orgulloso y engreído por sus riquezas, el discípulo Daghunath e, inclinándose, le dijo: "Te traigo este mísero regalo, indigno de tu fama". Y le presentó un par de brazaletes de oro y piedras preciosas.

El maestro tomó uno, haciéndolo girar en uno de sus dedos, y las piedras produjeron un luminoso chisporroteo. Más de pronto, escapándosele, el brazalete cayó y, saltando de piedra en piedra, cayó al Jumna.

Daghunath lanzó un grito y se arrojé al río. El maestro volvió a su libro. Y las aguas,

prosiguiendo su curso, no de volvieron el tesoro que habían arrebatado.

Cuando, fatigado y chorreando agua, regresó el discípulo cabe su maestro, ya declinaba el

día. Anhelante, le suplicó : "Dime dónde cayó y quizá, pueda encontrar aún el brazalete".

Pero Govida tomó el brazalete que le quedaba y, arrojándolo, sólo dijo: «"¡Allí!


Moraleja:

La riqueza te puede hacer orgulloso y engreído. Aprecia los valores reales de la vida, como los saberes, la paz. El mejor regalo no es el más costoso sino el más sacrificado y el que con mayor amor se da. Da lo mejor de ti, lo que guardas en el corazón, no en los bolsillos.


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