lunes, 21 de marzo de 2011

Decisiones


Hola
Hace tiempo no dedicaba unos minutos a escribir y dejar salir esa parte de mi que se libera con cada letra que impulsan mis manos. Tengo que reconocer que a veces yo también caigo en esa trampa de la rutina, que nos quita tiempo...tiempo de hacer lo que realmente amamos, y abre cada vez nuevos espacios al estrés y los trabajos. Hoy dedicare esta entrada a alguien sumamente especial en mi vida. Alguien que me ha enseñado que perseverar te puede traer cosas maravillosas a tu vida, o llevarte a ciudades mágicas. No importa cuantas veces ha caído, siempre ha sabido levantarse y salir adelante. Sin embargo hay algo en lo que difiero con esa persona... A veces nos esmeramos tanto por lograr algo, que perdemos la felicidad que se disfraza de pequeños momentos, e incluso la gran felicidad que estuvimos alejando por lograr algo, que realmente hasta tenerlo, no te preguntaras: Y esto, realmente me hace feliz? Solo les deseo, que cualquier decisión que tomen en sus vidas, no haya sido lo suficientemente o extremadamente analizada. La vida es mas que números y planes.... Los dejo con un análisis.

En la selva vivían tres leones. Un día el mono, el representante electo por los animales, convocó a una reunión para pedirles una toma de decisión: Todos nosotros sabemos que el león es el rey de los
animales, pero para una gran duda en la selva: existen tres leones y los tres son muy fuertes. ¿A cuál de ellos debemos rendir obediencia? ¿Cuál de ellos deberá ser nuestro Rey?

Los leones supieron de la reunión y comentaron entre si: -Es verdad, la preocupación de los animales tiene mucho sentido. Una selva no puede tener tres reyes. Luchar entre nosotros no queremos ya que
somos muy amigos... Necesitamos saber cual será el elegido, pero ¿Cómo descubrirlo?.

Otra vez los animales se reunieron y después de mucho deliberar, le comunicaron a los tres leones la decisión tomada: Encontramos una solución muy simple para el problema, y decidimos que ustedes tres van a escalar la Montaña Difícil. El que llegue primero a la cima será consagrado nuestro Rey.

La Montaña Difícil era la más alta de toda la selva. El desafío fue aceptado y todos los animales se reunieron para asistir a la gran escalada.

El primer león intentó escalar y no pudo llegar.
El segundo empezó con todas las ganas, pero, también fue derrotado.
El tercer león tampoco lo pudo conseguir y bajó derrotado.

Los animales estaban impacientes y curiosos; si los tres fueron derrotados, ¿Cómo elegirían un rey?

En este momento, un águila, grande en edad y en sabiduría, pidió la palabra: ¡Yo sé quien debe ser el rey! Todos los animales hicieron silencio y la miraron con gran expectativa.

¿Cómo?, Preguntaron todos. Es simple... dijo el águila. Yo estaba volando bien cerca de ellos y cuando volvían derrotados en su escalada por la Montaña Difícil escuché lo que cada uno dijo a la
Montaña.

El
primer león dijo: - ¡Montaña, me has vencido!
El segundo león dijo: - ¡Montaña, me has vencido!
El tercer león dijo: - ¡Montaña, me has vencido, por ahora! Pero ya llegaste a tu tamaño final y yo todavía estoy creciendo.

La diferencia, completó el águila, es que el tercer león tuvo una actitud de vencedor cuando sintió la derrota en aquel momento, pero no desistió y quien piensa así, su persona es más grande que su
problema: él es el rey de si mismo, y está preparado para ser rey de los demás.

Los animales aplaudieron entusiasmadamente al tercer león que fue coronado. El Rey de los Animales.

Moraleja: No tiene mucha importancia el tamaño de las dificultades o situaciones que tengas. Tus problemas, por lo menos la mayor parte de las veces, ya llegaron al nivel máximo, pero no tú. Tú todavía estás creciendo y eres más grande que todos tus problemas juntos.

QUE TAL SI AHORA UBICAMOS A ESE MISMO LEÓN EN ESTE CONTEXTO.

Cuentan que una vez un hombre caminaba por la playa en una noche de luna llena mientras pensaba:

- “Si tuviera un auto nuevo, sería feliz”
- ” Si tuviera una casa grande, sería feliz”
- ” Si tuviera un excelente trabajo, sería feliz”
- ” Si tuviera pareja perfecta, sería feliz”



En ese momento, tropezó con una bolsita llena de piedras y empezó a tirarlas una por una al mar cada vez que decía: “Sería feliz si tuviera…”

Así lo hizo hasta que solamente quedaba una piedrita en la bolsa, la cual guardó. Al llegar a su casa se dio cuenta de que aquella piedrita era un diamante muy valioso. ¿Te imaginas cuantos diamantes arrojó al mar sin detenerse y apreciarlos?

¿Cuántos de nosotros pasamos arrojando nuestros preciosos tesoros por estar esperando lo que creemos perfecto o soñado y deseando lo que no se tiene, sin darle valor a lo que tenemos cerca nuestro?

Mira a tu alrededor y si te detienes a observar te darás cuenta de lo afortunado que eres, muy cerca de ti está tu felicidad, y no le has dado la oportunidad de demostrarlo.

Cada uno de nuestros días es un diamante precioso, valioso e irremplazable.
Depende de ti aprovecharlo o lanzarlo al mar del olvido para nunca más poder recuperarlo.

1 comentario:

  1. Hace mucho que extrañaba las palabras de esta personita que, para mi, siempre será la niña que hacía hermosos poemas y cuentos, con apenas unos añitos. Es cierto lo que dice, lo importante no es cuantas veces has caído, sino cuantas veces te has levantado. Y a veces la rutina diaria nos hace olvidar pequeños momentos de placer que, sumados, son la felicidad que tanto anhelamos. Este es su espacio, no quiero invadirlo, ni marcar protagonismo. Sólo decirle que es, y será siempre para mi, la más maravillosa poetiza...

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