viernes, 28 de mayo de 2010

CUANDO ROMPEMOS EL AMOR


A veces, el peor de los animales salvajes es el mismo hombre. Peor que las aves de rapiña, que se comen sus propios hijos al naces sin que hayan visto la luz.

¿ Cómo se agrede con puño al ser que te dio la vida, que te entrego la suya, que se quito el pan par dártelo. ¿ Cómo hacerlo si de por si, la ofensa verbal, es ya un crimen en si mismo?

Vi pelear sangre con sangre. Vi el amor de una madre, en todo su esplendor, renacer de las cenizas como el Fénix. Entendí que los hijos, rompen el amor, las madres..., solo los congelan mientras es necesario...

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