lunes, 15 de abril de 2013

En tren





La vida es comparable con un viaje en tren, comparación interesante porque nuestra vida está llena de embarques y desembarques, de accidentes, de sorpresas agradables, con subidas y bajadas tristes.

Cuando nacemos, subimos y encontramos seres queridos: nuestros padres. Lamentablemente, ellos, en alguna estación, bajarán definitivamente.

Pese a esto debemos continuar; conoceremos a otras personas. Durante la travesía, subirán hermanos, amigos y amores. Muchos solo realizarán un corto paseo, otros estarán siempre a nuestro lado compartiendo alegrías y tristezas. En el tren también viajarán personas que andarán de vagón en vagón para ayudar a quien lo necesite.

Muchos se bajarán y dejarán recuerdos imborrables. Otros viajarán sin que nadie perciba que están allí sentados.

Algunos pasajeros queridos, prefieren sentarse lejos, en otros vagones. Eso nos obliga a viajar separados, aunque no impedirá que, con alguna dificultad, nos acerquemos. Lo difícil es aceptar que a pesar de estar cerca no podremos sentarnos juntos, pues otras personas los acompañan.

Este viaje es así, lleno de atropellos, sueños, fantasías, esperas, llegadas y partidas. Este tren solo realiza un viaje: el de ida. Viajemos lo mejor posible, intentando una buena relación con sus pasajeros, pues en algún momento del viaje, alguien puede perder sus fuerzas y deberemos entenderlo, como alguien nos entenderá y ayudará cuando nos ocurra lo mismo.

El gran misterio es no saber en cuál estación nos toca descender. Cuando tenga que bajarme del tren, ¿sentiré añoranzas? La respuesta es sí; dejar a mis hijos viajando solos será muy triste. Separarme de los amores de mi vida, será doloroso. Tengo la esperanza de que en algún momento nos encontraremos en la estación principal, y tendré la emoción de verlos llegar con mucha más experiencia de la que tenían al iniciar el viaje.

Ahora, el tren disminuye la velocidad para que suban y bajen personas. Mi emoción aumenta a medida que el tren va parando. ¿Quién subirá? ¿quién será? Me gustaría que usted pensase que desembarcar del tren no es solo una representación de la muerte o el término de una historia que dos personas construyeron y que, por motivos íntimos, dejaron desmoronar.

Estoy feliz de ver cómo ciertas personas tienen la capacidad de reconstruir para volver a empezar, eso es señal de lucha, y saber vivir es poder obtener lo mejor de todos los pasajeros. A pesar de que nuestros asientos no están juntos, con seguridad viajo en el vagón de ustedes.

Saudade


Agarrarse el dedo con una puerta duele. 
Golpearse la cara contra el piso, duele. 
Torcerse el tobillo, duele. 
Una bofetada, un puntapié, duelen. 
Duele golpearse la cabeza con el borde de la mesa, 
duele morderse la lengua, una carie y piedras en los riñones también duelen. 

Pero lo que más duele es la saudade. 
Saudade de un hermano que vive lejos. 
Saudade de una cascada de la infancia. 
Saudade del gusto de una fruta que no se encuentra más. 
Saudade del papá que murió, del amigo imaginario que nunca existió... 

Saudade de una ciudad. 
Saudade de nosotros mismos, cuando vemos que el tiempo no nos perdona. Duelen todas estas saudades. 
Pero la saudade que más duele es la saudade de quien se ama. 
Saudade de la piel, del olor, de los besos. Saudade de la presencia, y hasta de la ausencia consentida. 
Tú podías quedarte en la sala, y ella en el cuarto, sin verse, pero sabiéndose ahí. 
Tú podías ir para el dentista y ella para la facultad, pero se sabían allí. 
Tú podías pasar el día sin verla, ella el día sin verte, pero sabían del día de mañana. 
Pero cuando el amor de uno acaba, o se torna menor, al otro le sobra una saudade que nadie sabe como detener. 
Saudade es básicamente no saber. No saber más si ella continúa sufriendo en ambientes fríos. 
No saber si él continúa sin afeitarse por causa de aquella alergia. 
No saber si ella todavía usa aquella mini. 
No saber si él fue a la consulta con el médico como prometió. 
No saber si ella se alimentó bien últimamente por causa de esa manía de estar siempre ocupada. 
Si él estuvo yendo a las clases de inglés, si aprendió a entrar en la Internet y encontrar la página del Diario Oficial. 
Si ella aprendió a estacionar entre dos coches. 
Si él continúa prefiriendo la cerveza oscura. Si ella continúa prefiriendo jugo de naranja. 
Si él continua sonriendo con aquellos ojitos apretados... 
Si ella sigue bailando de aquella forma enloquecedora... Si él continua cantando tan bien. 
Si ella continua detestando Mc Donald's. 
Si él continua amando. Si ella sigue llorando hasta en las comidas. Saudade realmente es no saber! 

No saber que hacer con los días que son más largos, no saber como encontrar tareas que detengan el pensamiento, 
no saber como frenar las lágrimas al escuchar esa música, no saber como vencer el dolor de un silencio... 

Saudade es no querer saber si ella está con otro, y al mismo tiempo querer. Es no saber si él está feliz, y al mismo tiempo preguntar a todos los amigos por eso... 

Es no querer saber si él está mas flaco, si ella está mas linda. 
Saudade es nunca más saber de quien se ama, y mismo así doler. 

Saudade es esto que sentí mientras estaba escribiendo y lo que tú, probablemente, estés sintiendo ahora después de leer... 
"En alguna otra vida, debemos haber hecho algo muy grave para sentir tanta saudade..." 


YO SE TANTO, TANTO DE SAUDADES

Si hoy

"Si supiera que hoy es la ultima vez que te voy a ver dormir, te abrazaría fuertemente y rezaría al señor para poder ser el guardián de tu alma. Si supiera que esta es la ultima vez que voy a oír tu voz, grabaría cada una de tus palabras para poder oírlas una y otra vez, indefinidamente.
Siempre hay un mañana y la vida nos da otra oportunidad para hacer las cosas bien, pero si me equivoco, y hoy es todo lo que me queda, me gustaría decirte cuanto te quiero y que nunca te olvidare. Así  si el mañana nunca llega, no tendré remordimientos por el hoy.
El único verdadero viaje de descubrimiento es aquel que se emprende no en busca de paisajes nuevos, sino con nuevos ojos. La vida nos da solo una oportunidad para ser completamente felices. Tómala, no sabes si la próxima vez, tendrás, la misma suerte."
Jose Leonardo Rosas

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